Brasil es caminata por las calles de Paraty.

Busco un lado femenino que se me revela a través de estas mujeres en movimiento. Es encuentro con ese lado más niña, que se cruza con lo sensual de un baile en la calle, y encuentra la complicidad de otras mujeres, jugando a la ronda descalzas… Me recuerda a las primeras amigas, a los juegos de la infancia.

Por ahi aparece un hombre que observa, apenas un rasgo en la imagen. Se intuye en el que toca la música animando, acompañando, provocando este movimiento. Él Rojo y ellas verde-amarelo. Piedra, arena y agua.

Él es como la batucada, y, como la última luz de la tarde… se mete entre la tela y la piel.