¨Ecos del tiempo en una tarde de domingo¨
“El Pulso de la Memoria¨
Frente a la inminente demolición de estas paredes, el espacio no se registra desde el escombro material, sino desde su reverso: la arquitectura interna de la emoción. Mientras la casa física se desvanece y está a punto de perder su entidad, una línea roja —un pulso vital— atraviesa la atmósfera para rescatar los fragmentos de lo que fuimos.
No es un registro estático; es una vibración. Las preguntas que la infancia dejó suspendidas no caen con el techo: se propagan como olas concéntricas marcadas en el alma, expandiéndose por el muro hasta encontrar el eco de la propia voz.

